jueves 11 de marzo de 2010

Un jueves como hoy

Hace seis años también fue jueves. Fue aquel 11 de marzo en el que 193 personas (incluyendo dos que aún no habían nacido), fueron asesinadas en los trenes de Madrid. Y seguimos sin saber quién estuvo realmente detrás de aquel masivo crimen. Semanario Atlántico y Tot Tarragona publican respectivamente mis artículos "11-M, ¿caso resuelto?" y "La veritat de l'11-M" (en catalán).

miércoles 10 de marzo de 2010

¿Existe un nacionalismo liberal?

Aparentemente, la respuesta es sí, pues hay ejemplos bien conocidos, como el de Xavier Sala i Martín, prestigioso economista defensor de la libre iniciativa y, al mismo tiempo, vehemente nacionalista catalán. Pero la cuestión es si esa posición es verdaderamente coherente. (Podéis seguir leyendo mi artículo en Libertad Digital.)

jueves 4 de marzo de 2010

Sexo y Estado

Incisivo artículo del catedrático de Filosofía del Derecho Francisco J. Contreras sobre la ley del aborto, que hoy publica el BOE. Como dice Contreras, para comprender el trasfondo ideológico de la ley, es necesario leer un documento del Ministerio de Sanidad del mes de noviembre, en el cual se pueden encontrar disparates como "la maternidad no es un hecho natural".

Sólo las almas más cándidas pueden seguir negándose a reconocer el proceso en marcha. A través de la ideología de género y el hedonismo orgasmocéntrico, el socialismo trata de disolver la institución familiar, transmisora de valores y de mecanismos interiorizados de autocontrol, para dar paso a una sociedad atomizada, es decir, compuesta de individuos sin referencias no estatales y mucho más dependientes de la represión externa. Porque no nos engañemos, detrás del buenrrollismo de la izquierda, del mapa del clítoris y los talleres de masturbación, al final nos encontramos con las porras y los gases lacrimógenos de la policía, que serán mucho más necesarios en un mundo donde se educa a la población, desde los "cero años", en el único ideal de la búsqueda del placer y la diversión. A más botellón y promiscuidad, más vandalismo, más casos de maltrato doméstico, de abuso de niños -más frecuentes en los "nuevos modelos de familia", en los que al menos uno de los miembros de la pareja no es progenitor biológico... Es decir, más violencia, que debe inevitablemente ser reprimida con sanciones penales más duras, y a la postre con más presión policial. En resumen, menos moral ("tabúes", "estereotipos sexistas", "sentimientos de culpabilidad y vergüenza") implica automáticamente más Estado.

El pensador de izquierdas Willy Toledo

Las declaraciones del actor Willy Toledo sobre el disidente cubano Orlando Zapata, encarcelado y torturado por el régimen castrista, y fallecido como consecuencia de una huelga de hambre, han despertado una generalizada indignación. Decir que Orlando Zapata “no era más que un delincuente común” suena exactamente a lo que es: Ponerse del lado de una dictadura sanguinaria. Sin embargo, lo realmente notable ha venido dos días después, cuando Toledo ha tratado de explicarse en una entrevista que le ha realizado Luis Herrero en esRadio. Acorralado por el periodista, al actor no le ha quedado más remedio que reconocer formalmente que en Cuba se violan los derechos humanos, “pero”... Este pero es crucial, porque ejemplifica el argumento fundamental de la izquierda. Dice Toledo: “Hay cosas terribles en Cuba, pero hay cosas terribles en todos los países, incluidos los más democráticos.” Y a continuación se ha referido a la pena de muerte en Estados Unidos, Guantánamo, la guerra de Iraq (donde “han asesinado a cientos de miles de inocentes”) y la de Afganistán.

Cuando al filósofo nazi Martin Heidegger le preguntaban, incluso años después de la guerra, por su posición ante los crímenes del nazismo, siempre se remitía a los bombardeos de los aliados, que ciertamente causaron miles de muertos entre la población civil. Es exactamente el mismo argumento que en una entrevista más reciente utilizó Heribert Barrera, antiguo presidente de Esquerra Republicana, para relativizar los asesinatos de ETA. En efecto, la única manera de defender unas ideologías causantes de millones de muertos, como son el nazismo o el comunismo, es sostener que el capitalismo y la democracia parlamentaria también –o incluso más.

Este argumento sólo se emplea en su forma más nítida, como digo, cuando no hay más remedio. Lo normal es que la izquierda olvide los crímenes cometidos en nombre del socialismo y la revolución (cuando no los niega cínicamente, como hacen los Castro), y se cebe en los reales o supuestos cometidos por sus adversarios. Si cae un disidente cubano, resulta que no hay que exagerar tanto por un mero delincuente común; mientras que la ejecución en Texas de un violador asesino desata la mayor indignación.

En ocasiones, sin embargo, como en la entrevista mencionada, el izquierdista no puede evitar reconocer los crímenes del socialismo, y es entonces cuando se muestra en toda su pureza la función propagandística de la guerra de Iraq, los niños que mueren de hambre en el mundo y los desastres ecológicos generados por el supuesto cambio climático. Todos estos muertos, tanto los reales como los inventados, contribuyen a nivelar la balanza y a disculpar, relativizar, hacer comprensibles y hasta razonables los crímenes cometidos en nombre de las utopías, y por tanto a reanudar los intentos de prestigiarlas.

Basta con omitir –pequeño detalle– que esos desastres (la parte que es verdadera) han sido causados por ideologías totalitarias que constituyen la perfecta antítesis de las democracias liberales, llámense marxismo, islamismo o baasismo. Es un método grosero, sin duda, pero no se necesita mucho más para desorientar a miles, a millones de incautos, que siguen votando izquierda porque se alimentan de esta bazofia conceptual. A la vista está que no hace falta ser Heidegger para administrarla.

lunes 1 de marzo de 2010

Cataluña se queda sin esRadio

En la FM, se entiende. Hasta el sábado pasado, en Tarragona podíamos sintonizarla en el 98.7, pero ya no es así. Claro que se puede recibir por internet (lo que yo hago, gracias a una cómoda radio wi fi) y por TDT, pero no nos engañemos, la radio sigue siendo la radio, por la facilidad con que se sintoniza, y por el precio y portabilidad de los receptores. Creo que en esRadio no deberían dar por perdida la batalla de las emisoras, especialmente en regiones como Cataluña, donde tanta falta hacen.

Y por cierto, sería interesante saber qué ha pasado con la emisora que hasta ahora emitía en Tarragona. Sabíamos que pesaba sobre ella un ultimátum de la Generalitat, expirado hace meses, pero nada más. ¿Se trata, como nos tememos, de una victoria momentánea del Tripartito sobre la libertad de expresión?

domingo 28 de febrero de 2010

Pedagogía progre: hazañas de ayer y hoy

Escolares de cinco o seis años están enviando cartas a la embajada de Israel en Madrid con frases como "los judíos matan por dinero", "evacuar [sic] el país para los palestinos" o "ir [sic] a algún lugar donde alguien esté dispuesto a aceptaros". (Noticia en LD.) Desgraciadamente, este tipo de cosas ya no nos sorprenden. Los jóvenes pueden llegar a la Universidad escribiendo con faltas ortográficas, pero eso sí, desde la más tierna edad les inculcan, mientras dibujan palomas de la paz, lo malos que son Israel, los Estados Unidos y el capitalismo global.

Lo que ya me ha parecido recochineo, sinceramente, son las palabras del diplomático español Juan Barba, expresando sus dudas acerca de si esas cartas "fueron escritas por los menores motu proprio o si hay detrás una incitación por parte de los profesores, lo que sería más grave". Claro, quién sabe si niños de cinco o seis años, después de ver un informativo en la tele, no han reflexionado en profundidad acerca del conflicto palestino-israelí, y tras consultar en internet la dirección de la embajada hebrea, han decidido coordinadamente canalizar por escrito su descontento.

Decía yo hace poco, y perdón por la autocita, que nuestras escuelas no han recaído en los extremos de la pedagogía "moderna" de Ferrer Guardia, ensayada en la Barcelona de principios del siglo XX. Creo que pecaba de ingenuo. Vean algunas muestras de lo que escribían niños de entre nueve y doce años, y que según aquel botarate fusilado en 1909 no habían recibido ninguna "orientación en determinado sentido de la opinión", sino que con "genial espontaneidad (...) exteriorizaban su manera peculiar de sentir, libres de preocupaciones y convencionalismos". Estos fragmentos están extraídos del libro de Ferrer Guardia, La Escuela Moderna:

"El obrero habita en casa pequeña y oscura, come poco y mal y no va en coche como el burgués. Si el obrero quisiera, todo sería suyo; si no, que se cuenten los obreros y los burgueses, ¿de cuáles hay más? Pues como los obreros son más, pronto, o mejor dicho, en seguida obtendrían su deseo." (Niño de 9 años.)

"¿Quiénes son los que disfrutan del trabajo producido por los obreros? Los ricos. ¿Para qué sirven los ricos? Estos hombres son improductivos, por lo que se les puede comparar con las abejas, sino que éstas tienen más conocimiento, porque matan a los parásitos." (Niño de 12 años.)

"El trabajador es esclavo del burgués... Mientras los ricos se recrean en jardines y paseos, hay trabajadores a quien sus hijos les piden pan y no tienen para dárselo. ¿Por qué sucede esto? Porque los ricos lo acaparan todo." (Niña de 12 años.)

"Entre las faltas del género humano se encuentran la mentira, la hipocresía y el egoísmo. Si los hombres estuvieran más instruidos y principalmente las mujeres, enteramente iguales al hombre, esas faltas desaparecerían. Los padres no enseñarían a sus hijos en escuelas religiosas, que inculcan ideas falsas, sino que los llevarían a las escuelas racionales donde no se enseña lo sobrenatural, lo que no existe; ni tampoco a guerrear, sino a solidarizarse todos y a practicar el trabajo en común." (Niña de 10 años.)

Hoy hemos avanzado mucho. A los cinco años, nuestros niños ya escriben proclamas antisemitas. A los diez, seguro que ya saben que el origen de todos los males está en el ultraliberalismo y que los casquetes polares se habrán fundido antes de que practiquen su primer botellón. ¡El futuro es suyo!

Apuntes del subsuelo

Hace un par de semanas, el presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, llamaba a los socialistas a "invadir" la red, que en su opinión está en manos de la "extrema derecha". Obviamente, no se refería a FE de las JONS, ni a Democracia Nacional, sino a lo que en el PSOE y sus medios afines entienden por extrema derecha: Libertad Digital y la nube de blogs liberales próximos, entre otros. Pues nada, a los tres días, José María Izquierdo, ex corresponsal en La Habana, y veterano hombre de PRISA, recoge el guante y abre un blog alojado en El País, titulado El ojo izquierdo, en el que se dedica a hacer una revista de la prensa "cavernaria", básicamente de El Mundo, La Razón y ABC, con alguna escapada a internet y esRadio. El domingo siguiente, 21 de febrero, en El País, presentaba el nuevo sitio de manera harto elocuente. Entre las expresiones utilizadas para describir a quienes osan discrepar de la Verdad Establecida del progresismo, encontramos, en un artículo de unas quinientas palabras: "ultraderechista", "reaccionarios", "panorama aterrador", "monocorde discurso antidemocrático, en ocasiones al borde del fascismo", "ladran, pero muerden", "foie indigerible por monstruoso", "vómito", "sapos y culebras", "virulencia", "brutalidad", "rata del subsuelo bloguero ultraderechista", "ponzoña"...

Si navegamos por el blog, descubriremos que el nivel argumentativo no es mucho más elevado. Aparte de los sarcasmos rutinarios, las entradas de la primera quincena hacen honor al artículo de presentación. Aquí se nos informa de que la derecha española es "vociferente" y "venenosa", y leemos acerca del "ruidoso fluir de la saliva de los amarillos dientes de los hiénidos", de "carroña", "cloacas", "inmundicia", "paletada de basurillas", "rugir el circo", "guardianes del espíritu racial", "gruñidos y caos", "graznan, mugen, berrean", "carcundia", "obscenidades", "charca", "pantano", "cenagal", "fango" y "montaña de estiércol".

Hay que decir, para acabar de situar esto en su adecuado contexto, que el 22 de febrero, el mismo periódico publicaba otro artículo en el que cargaba contra las tertulias conservadoras de Intereconomía, Veo 7 y Libertad Digital TV, y de manera nada solapada sugería que habría que reconsiderar la concesión de licencias, es decir, defendía la censura de los medios críticos con el gobierno socialista.

Naturalmente, en un sistema democrático, esto no se podría plantear de un día para otro. Es necesaria una labor previa de escarnio, deshumanización y cosificación del enemigo, antes de que un ataque a la libertad de expresión pudiera tener suficiente apoyo, o por lo menos indiferencia social. Y es aquí donde entran los gruñidos y las cloacas. Es harto difícil justificar el cierre de un medio de comunicación, incluso de un modesto blog. Pero si se trata de una rata, o una hiena, la cosa parece más asequible.

Personajes lamentables como éste son los que pretenden dar lecciones de ética, de democracia y hasta de estilo. Pero en realidad, debemos estarles agradecidos, porque nos confirman que nos encontramos en el lado correcto.

domingo 21 de febrero de 2010

Política gore

Primero los sindicatos se manifiestan contra los empresarios. Luego, mandan a su puta casa al gobernador del Banco de España. Y siempre, contra la oposición. Ahora, Méndez ha comparado una eventual reforma laboral del PP con la matanza de Texas. La cuestión es infundir odio, y sobre todo miedo, como en las películas de terror. Miedo a las reformas, miedo a que la España subsidiada deje de serlo, a que quienes llevan años apoltronados pierdan sus privilegios. Ha dicho el secretario general de UGT que la reforma laboral no servirá de nada, que ya ha habido más de cincuenta. No sé qué entenderá este hombre por reforma laboral, pero de lo que no hay duda, es que no ve solución al desempleo, ni parece que le preocupe mucho. ¿Por qué habría de preocuparle, si él y decenas de miles de liberados sindicales viven de las subvenciones del gobierno, y no de las cuotas de los escasos afiliados? Desde luego, entiendo que muchos que llevan años viviendo del cuento, estén aterrorizados. Mira que si tuvieran que volver a trabajar... Por eso les conviene el terror, el mejor aliado del inmovilismo estructural, del régimen clientelar y chupóptero. En una palabra, del socialismo.

Dobermans y motosierras. Donde estén las emociones, que se quiten las ideas.

sábado 20 de febrero de 2010

Nuestro moralismo barato de cada día

Ayer escuché en la tele a alguien que hablando de Arco decía: "El arte debe ser crítico". Lo primero que me pregunto cuando oigo tópicos tan sobados es ¿y por qué? Que yo sepa, cuando Miguel Ángel pintó la Capilla Sixtina o esculpió el David no pretendió ser crítico. En primer lugar, el arte debería ser arte, y si es así, ya cumple un mínimo requisito moral: No ofender al público.

También se dice que los humoristas deben ser críticos, y tampoco sé muy bien por qué. Yo pensaba que la función principal del humor es hacer reír, no dar lecciones éticas. Experimento una especial prevención hacia los humoristas gráficos de los periódicos. Aunque los hay por supuesto muy brillantes, la mayoría están estropeados por la absurda idea de que han de transmitir un mensaje supuestamente crítico. Sin ir más lejos, el chiste de Idígoras y Pachi de El Mundo de hoy ilustra (nunca mejor dicho) lo que quiero decir:


El recurso facilón de "golpear la consciencia de Occidente" para que el lector occidental, paradójicamente, se sienta muy culpable y por tanto muy bueno, produce ya hastío. Pero lo que asquea de verdad es la nulidad intelectual subyacente. Así que Occidente es culpable de la ruina de un país que ha pasado de un régimen soviético a otro islamista, y que ahora se halla en una verdadera guerra civil, entre los talibanes apoyados por los servicios secretos paquistaníes, y el gobierno relativamente democrático sostenido por diversos países liderados por los Estados Unidos -con España, según el gobierno, encargada del reparto de aspirinas...

Por cierto, no creo que los talibanes permitieran siquiera las diapositivas, no digamos el PowerPoint, ni la música, que como es sabido llegaron a prohibir durante su pasada dominación. Pero como somos muy buenos (muy críticos) repitamos todos juntos "no-a-la-guerra, no-a-la-guerra", y los problemas se solucionarán como por ensalmo.